lunes, 18 de junio de 2018

Festival Bio Ritmos I Festival Internacional de Músicas del Mundo en Costa Teguise, lanzarote


La mar de culturas…, en una diminuta mota de polvo  en medio de la  inmensa Mar Océana…

Festival Bio Ritmos
I Festival Internacional de Músicas del Mundo



El pasado sábado, 16 de junio en un privilegiado lugar de una diminuta mota de polvo de la inmensidad de la Mar Océana que hoy conocemos como Atlántico, versión conejera de los antiguos odeones clásicos griegos y romanos. En La Playa de las Cucharas de la Tigerroygatra de los mahos,  tuvimos un singular encuentro con la Mar de Culturas musicales  





en forma de Festival Bio Ritmos. I Festival Internacional de Músicas del Mundo.




Un elenco diverso y mixturado con un elemento común, el gusto y mimo por la música


Una puesta en escena impecable en un marco inmejorable, garantía de que la velada iba a ser digna de rememorar.
 

Pero, no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes:
Cuando llegamos actuaba sobre el escenario Alegranza Folk de Gran Canaria. 






Música celta de buena calidad, el grupo emplea ritmos y cadencias del norte, con gran influencia celta, aunque mantienen el vínculo vital con Canarias, como principal fuente de inspiración de la formación. Por ese motivo, los instrumentos tradicionales se fusionan con sonidos, melodías y arreglos que nos transporta a los verdes prados de otras latitudes, dando canciones muy frescas y vivas.











Como grata sorpresa, los anfitriones nos deleitaron en los entreactos con su buen hacer musical paseándose entre los espectadores por en medio de las gradas del odeón –anfiteatro para los organizadores, pero aquí el espectáculo no es de gladiadores ni de fieras…- Una magnífica iniciativa que añade un plus importante al evento evitando exitosamente el tedio de las prolongadas pausas que impone el cambio de protagonistas en las actuaciones.






Del otro lado de la Mar Océana, y   del sur de las antiguas Indias Occidentales, es decir de La Argentina, tierra del Río de La Plata; y más concretamente de la Región de Mendoza,  Vanina Fernández nos deleita con su voz y su poesía.
 






La “jarilla”






Mientras esperábamos la siguiente actuación, más “pasagradas”, una gozada y el público totalmente entregado con esta inesperada iniciativa.






A continuación de tierras de Castilla, La Bazanca de Valladolid nos deleitó con la dulzaina y otros instrumentos ancestrales y la voz recia del vocalista entonando cantos tradicionales
 

Incluso algunas animosas espectadoras atreviéronse a bailar una jota
Villancicos
 







Para terminar, desde los Confines de la Tierra Conocida en el Medio Evo, la Finis Terrae latina o la Fisterra galega, Cristina Pato (Galicia) nos llevó a la apoteosis final con su torrente de voz y su magistral manejo de la gaita.



'Muiñeira for Cristina,'
 


 En definitiva, una noche memorable, de las que dejan huella, superando con mucho las expectativas con las que nos  habíamos aproximado al evento.



 




























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